El destino de diez (legados lorien 6)

18,95

Este es el día para el que tanto nos hemos estado preparando. El día que todos temíamos. Hemos estado años

combatiendo contra los mogadorianos en secreto, ocultando al mundo la verdad sobre la guerra. Pero ahora todo ha

cambiado. Sus naves han invadido la Tierra. Si no encontramos el modo de detenerlos, el destino de los humanos será el

mismo que padeció nuestro pueblo: la aniquilación. Quisiera estar con John, luchando en Nueva York en primera línea de

fuego, pero espero que la clave para nuestra supervivencia esté en el Santuario. Es allí donde los Ancianos nos dijeron

que fuéramos cuando llegara el momento. Era el plan que nos tenían reservado. Un poder se esconde en este templo, bajo

tierra, desde hace generaciones. Un poder que podría salvar el mundo o destruirlo. Y ahora lo hemos despertado.

COGIERON AL NÚMERO UNO EN MALASIA. AL NÚMERO DOS EN INGLATERRA. AL NÚMERO TRES EN MALASIA. EL NÚMERO OCHO CAYÓ EN

ESTADOS UNIDOS. SOY EL NÚMERO SEIS… PERO NUESTRO NÚMERO YA NO IMPORTA. PORQUE YA NO SOMOS LOS ÚNICOS QUE TENEMOS

LEGADOS.

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Este es el día para el que tanto nos hemos estado preparando. El día que todos temíamos. Hemos estado años

combatiendo contra los mogadorianos en secreto, ocultando al mundo la verdad sobre la guerra. Pero ahora todo ha

cambiado. Sus naves han invadido la Tierra. Si no encontramos el modo de detenerlos, el destino de los humanos será el

mismo que padeció nuestro pueblo: la aniquilación. Quisiera estar con John, luchando en Nueva York en primera línea de

fuego, pero espero que la clave para nuestra supervivencia esté en el Santuario. Es allí donde los Ancianos nos dijeron

que fuéramos cuando llegara el momento. Era el plan que nos tenían reservado. Un poder se esconde en este templo, bajo

tierra, desde hace generaciones. Un poder que podría salvar el mundo o destruirlo. Y ahora lo hemos despertado.

COGIERON AL NÚMERO UNO EN MALASIA. AL NÚMERO DOS EN INGLATERRA. AL NÚMERO TRES EN MALASIA. EL NÚMERO OCHO CAYÓ EN

ESTADOS UNIDOS. SOY EL NÚMERO SEIS… PERO NUESTRO NÚMERO YA NO IMPORTA. PORQUE YA NO SOMOS LOS ÚNICOS QUE TENEMOS

LEGADOS.