-Socorro, Gaturroooo…
En plena noche, por la diminuta rendija de la cocina, a Gaturro le llega una voz muy familiar: es su gata preferida, Ágata, pidiendo ayuda… Sin perder ni un segundo, Gaturro acude al rescate: ¡por Ágata haría CUALQUIER COSA! ¿Cualquier cosa? Claro que sí , dirás. ¿Y si eso incluyera viajar hasta una extraña isla para romper el hechizo que la mantiene cautiva? «¡Gaturro sería capaz de ir a la Luna por Ágata!», responderás. Pero ¿qué sucedería si al llegar a la isla aparecen como por arte de magia cinco Ágatas, todas exactamente iguales? Y lo que es peor: cada una afirma que ella es única y verdadera. Bueno, aquí la aventura da un giro inesperado ¡y Gaturro no se queda atrás…!





