Había una vez un hombre que creía poseerlo todo y se dispuso a inspeccionar lo que era suyo.»Eres mía», dijo Fausto a una flor, a una oveja, a una montaña…
Pero como todo esto no le bastaba, tomó un barco y se hizo a la mar.
La prepotencia y arrogancia de Fausto, así como su creencia de que lo puede poseer todo, le impiden entender a la naturaleza, lo cual, irremediablemente, lo abocará a su destrucción.

El destino de Fausto
18,90€
Había una vez un hombre que creía poseerlo todo y se dispuso a inspeccionar lo que era suyo.»Eres mía», dijo Fausto a una flor, a una oveja, a una montaña…
Pero como todo esto no le bastaba, tomó un barco y se hizo a la mar.
La prepotencia y arrogancia de Fausto, así como su creencia de que lo puede poseer todo, le impiden entender a la naturaleza, lo cual, irremediablemente, lo abocará a su destrucción.




